Ayudas para jóvenes autónomos 2016

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Ayudas para jóvenes autónomos 2016
abril 12
08:43 2016

Siguiendo con el ciclo de artículos dedicados a las ayudas y bonificaciones que pueden solicitar los autónomos de nuestro país durante este año 2016, esta semana desde Mundo Empresarial os queremos hablar de las posibles ayudas a las que pueden acogerse los autónomos jóvenes españoles.

La primera pregunta que nos surge cuando hablamos de este tema es saber quiénes son considerados jóvenes autónomos y quiénes no. Pues bien, en España se consideran jóvenes autónomos a todos aquellos trabajadores por cuenta propia que posean menos de 30 años de edad, en el caso de los hombres, o menos de 35 años, en el caso de las mujeres.

Una vez que sabemos a qué colectivo de autónomos y trabajadores por cuenta propia nos estamos refiriendo, es tiempo de conocer los requisitos que se les exigen a dichos trabajadores para poder acceder a las ayudas que el estado español les ofrece.

Los principales requisitos que estos jóvenes autónomos deben cumplir para acceder a las ayudas destinadas a dicho colectivo, son los siguientes:

  • No haber estado dados de alta como autónomos en el régimen correspondiente de la Seguridad Social durante los últimos cinco años, contando a partir de la fecha en la que la ayuda sea solicitada.
  • No haber estado dados de alta bajo alguna forma jurídica de tipo sociedad, por ejemplo, S.L. (Sociedad Limitada), S.A. (Sociedad Anónima), S.L.N.E. (Sociedad Limitada Nueva Empresa), S.L.U. (Sociedad Limitada Unipersonal) ni cualquier otra parecida.
  • No estar hablando de autónomos colaboradores, o lo que es lo mismo, de aquellos trabajadores que cotizan por el régimen especial para familiares de autónomos que pone a nuestra disposición la Seguridad Social.
  • No haber recibido con anterioridad ningún tipo de bonificación por parte de la Seguridad Social en materia de ayudas para autónomos o como parte de ciertas medidas para incentivar el autoempleo. Este requisito invalida el primero, es decir, no importa que puedan haber pasado más de cinco años desde que el solicitante fuera autónomo por última vez, si ya entonces recibió algún tipo de ayuda similar, ahora no podrá recibirla de nuevo.

Como podemos observar, si comparamos estos requisitos con los formulados en anteriores tipos de ayudas para autónomos, de los cuales hemos hablado en recientes artículos, comprobaremos que son bastante parecidos, cuando no similares.

Y es que, para toda esta clase de ayudas, se suelen repetir los mismos requisitos, cosa que es normal ya que se trata de condiciones muy genéricas y cuyo cumplimiento es prácticamente de sentido común. No obstante, trataremos de recordarlos siempre en cada uno de estos artículos de Mundo Empresarial, para que no haya confusión.

De nuevo, tenemos que hacer referencia a la Ley 31/2015, de la cual ya hemos hablado en anteriores artículos de Mundo Empresarial. Recordemos a nuestros lectores que dicha ley entró en vigor recientemente y en ella se establecen todos estos requisitos que acabamos de comentar.

Entre los muchos cambios que esta ley ha introducido con respecto a su predecesora, cabe destacar el hecho de que ha eliminado algunas de las causas que anteriormente eran motivo suficiente para no poder optar a este tipo de ayudas.

Por ejemplo, se amplía el incentivo concedido a aquellos autónomos que iniciasen su actividad como trabajadores por cuenta propia y que, más adelante, terminasen contratando algún trabajador por cuenta ajena.

También se incluye la posibilidad de aplicarse ciertas reducciones y bonificaciones en la cuota mensual a pagar en concepto de contingencias comunes, incluyendo la contingencia que hace referencia a la posibilidad de sufrir una incapacidad de tipo temporal. Eso sí, contemplándose un período máximo de aplicación de 30 meses.

Todas estas ayudas para jóvenes autónomos se aplican en función de las siguientes escalas:

  • Primeros 6 meses: se fija la cuota mensual a pagar con una cantidad fija y estable, es decir, no como un porcentaje a aplicar que es lo que se suele hacer normalmente. Al hacerlo así, se consigue que la cuota no dependa de las posibles modificaciones que las bases o los tipos de cotización puedan experimentar a lo largo del periodo en el cual el autónomo disfruta de esta bonificación. Dicha cantidad depende, principalmente, de la base de cotización que haya decidido pagar cada autónomo. De manera que, si hablamos de autónomos que estén cotizando por la base mínima, dicha cantidad ascendería a cincuenta euros a pagar cada mes. Si, por el contrario, hablásemos de autónomos que estén cotizando por una base superior, éstos contarían con una bonificación del ochenta por ciento con respecto a la cuota que pagaran durante estos seis primeros meses de aplicación de la medida.
  • Siguientes 12 meses: a partir del séptimo mes de aplicación de las bonificaciones, éstas quedan establecidas de un modo distinto a como se venían estableciendo durante los seis primeros meses de aplicación de dicha medida. Y es que, durante los siguientes doce meses, las bonificaciones se establecen, no en función de la base de cotización que cada autónomo haya elegido pagar mensualmente, sino en función de la base mínima general de cotización. Una vez comentado esto, cabe decir que el porcentaje de reducción aplicado durante estos doces meses no es siempre el mismo sino que se cumplen los siguientes criterios:
    • Del mes 7 al mes 12: en el periodo de tiempo que va desde el séptimo al duodécimo mes de la aplicación de estas ayudas, los autónomos disfrutan de una reducción del 50% sobre la ya comentada base mínima general de cotización.
    • Del mes 13 al mes 18: en el periodo que va del decimotercero al decimoctavo mes de aplicación de la ayuda, los autónomos reciben una reducción del 30% sobre la base mínima general de cotización, cantidad que se descuenta de la cuota mensual que tienen que pagar durante este periodo de tiempo. En este nuevo semestre (el tercero de aplicación de las ayudas), nos encontramos una pequeña subdivisión de dos periodos trimestrales, el que va del 13º mes al 15º y el que va del 16º mes al 18º. Esta separación en trimestres se hace porque cabe la posibilidad de que no todos los autónomos disfruten de estas ayudas durante tres semestres seguidos, es decir, durante 18 meses, sino que lo hagan en periodos más cortos, de 12 o 15 meses, en función de si éstos cumplen una serie de requisitos referentes, principalmente, a la edad del autónomo o su género (hombre o mujer). Por lo demás, se aplicaría el mismo porcentaje de reducción en ambos trimestres, es decir, el 30% comentado anteriormente.
  • Periodo adicional de 12 meses: en algunos casos muy concretos se contempla un periodo adicional de 12 meses más de ayuda, durante el cual se aplicaría, de nuevo, una reducción del 30% sobre la base de cotización mínima general, cantidad que se descontaría en concepto de bonificación sobre la cuota que el autónomo pagaría durante cada uno de estos doce meses. Los afortunados y afortunadas que disfruten de este periodo adicional de la ayuda se beneficiaran de un total de 30 meses de bonificaciones, repartidos en los cuatro periodos de tiempo que hemos descrito anteriormente.

Sea como sea, si eres un joven autónomo y consigues acogerte a esta medida, recibirás estas ayudas durante un periodo mínimo de seis meses y con suerte, tal y como hemos visto, durante un periodo máximo de treinta meses, lo cual es de agradecer.

Cabe hacer mención al hecho de que los autónomos, que sean socios trabajadores de algún tipo de cooperativa de trabajo asociado, también pueden acogerse a este tipo de ayudas, siempre y cuando hablemos de autónomos que cumplan toda la serie de requisitos que hemos estado comentando a lo largo de este artículo.

Todas aquellas personas interesadas en beneficiarse de esta serie de medidas deben tener muy en cuenta los criterios que establece el Servicio Público de Empleo Estatal, ya que esta entidad es la que se encarga de administrar y conceder los fondos necesarios para hacer posible la entrega de este tipo de ayudas. De hecho, dichas ayudas salen de los presupuestos con los que este organismo público cuenta cada año.

De entre dichos criterios, destacamos uno por encima del resto. El hecho de que el alta de un autónomo en la Seguridad Social sólo sea considerada realmente un alta nueva si ésta es el alta original con la cual dicho autónomo inició su cotización como trabajador por cuenta propia en el régimen correspondiente de la Seguridad Social.

El Servicio Público de Empleo Estatal es muy estricto en la aplicación de dicho criterio y para la concesión de este tipo de ayudas sólo considerará las altas originales, tratando de evitar todo tipo de malinterpretaciones.

Otro criterio que se cumple a rajatabla, por parte del Servicio Público de Empleo Estatal, es el hecho de comprobar que los autónomos que soliciten esta clase de ayudas estén al día en el cumplimiento de todas sus obligaciones con la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) puesto que, de lo contrario, éstos no tendrían derecho a acogerse a ninguna de estas medidas.

También se vigila mucho el hecho de que los trabajadores por cuenta propia no se den de alta como autónomos en la Seguridad Social fuera del plazo legal que dicho organismo determina para tal propósito. Esto supondría, entre otras cosas, que no se habrían hecho efectivos los diversos pagos de las cuotas correspondientes a los meses anteriores a la posterior formalización del alta como autónomo.

El no cumplimiento de cualquiera de estos criterios, puede dar lugar a que el autónomo afectado termine sin derecho alguno a que se le concedan ningún tipo de ayudas y a que tampoco pueda acogerse a otro tipo de beneficios que establece la Seguridad Social para cada uno de los regímenes de cotización existentes en la actualidad.

En Mundo Empresarial, siempre recomendamos a todos los autónomos, empresarios y trabajadores que nos siguen que estén al día con sus obligaciones legales, tanto con la Seguridad Social como con otras administraciones públicas, ya que es una verdadera lástima que, por este tipo de problemas, no tengamos acceso a determinadas ayudas y bonificaciones y, sobre todo, que podamos vernos inmersos en complicaciones aún mayores de no acabar subsanando con rapidez dichos acontecimientos.

Sabemos que no siempre es fácil estar al día de todas estas obligaciones, que las cantidades exigidas son ciertamente abusivas en algunos casos y que las ayudas o beneficios aplicados a los trabajadores son escasos y no siempre efectivos, pero aún así debemos procurar estar siempre dentro de la legalidad vigente para evitar males mayores.

Para terminar el artículo, os aconsejamos poneros en contacto con los profesionales de la Seguridad Social ya que ellos, mejor que nadie, os pueden informar de las ayudas a las que podéis acogeros en función de cuál sea vuestra situación particular como autónomos. Ellos están para ayudarnos en este tipo de casos y no debemos desaprovechar toda la gestión y supervisión que pueden ofrecernos en situaciones de esta naturaleza.

Esperamos que este artículo os haya resultado útil y que, de algún modo, haya despejado gran parte de las dudas que pudieran rondar vuestra cabeza a este respecto. Como siempre, aprovechamos para desearos la mayor de las suertes en todos vuestros negocios y para daros las gracias por seguirnos habitualmente.

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