Cómo vestir en una entrevista de trabajo

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Cómo vestir en una entrevista de trabajo
febrero 19
14:43 2016

La comunicación no verbal y más concretamente, la imagen que podemos transmitir con nuestro aspecto personal a la hora de vestirnos, juega un papel fundamental si queremos presentarnos a una entrevista de trabajo como candidatos exitosos y prometedores. Ya es hora de dejar de ser ese candidato decepcionante, aquel que estaba condenado a convertirse en el eterno perdedor de este tipo de procesos de selección.

Hay una máxima que es conveniente que asimilemos: tan importante es demostrar nuestra valía a los seleccionadores en una entrevista de trabajo como transmitirles una buena impresión por medio de nuestra imagen personal. Por supuesto, esto incluye nuestra forma de vestir ya que es un aspecto fundamental, no sólo de nuestra apariencia, sino de nuestra personalidad, de la imagen que proyectamos a los demás.

Está claro que es esencial que convenzamos a los entrevistadores con nuestras múltiples cualidades pero dentro de esas cualidades debe encontrarse una apariencia impecable, una imagen personal que transmita confianza, seguridad y determinación. No sólo se trata de mostrar nuestras habilidades relacionadas con el puesto de trabajo al que optamos sino también de transmitir una buena impresión desde el primer momento. De este modo, será mucho más fácil que los entrevistadores nos visualicen como el candidato perfecto para el puesto de trabajo que están intentando cubrir.

En realidad, el éxito dentro de una entrevista de trabajo depende de muchos factores, aquellos de los que venimos hablando en nuestros últimos artículos, es decir, nuestra comunicación verbal y no verbal, el comportamiento que mostremos durante todo el desarrollo de la entrevista, las habilidades y aptitudes que muestren nuestro currículum vitae y que sepamos defender bien delante de nuestros entrevistadores. No obstante, también es clave la imagen, esa imagen mezcla de nuestra apariencia personal, personalidad y estilo a la hora de vestirnos.

No podemos saber con certeza cuál es el peso específico de cada uno de los anteriores factores a la hora de que los seleccionadores de personal elijan a un candidato u otro después de que hayan efectuado las diferentes entrevistas de trabajo, pero tenemos claro que ir bien vestidos a una entrevista de trabajo es absolutamente esencial. La imagen que transmitimos dice mucho de nosotros como personas, por tanto, cada vez que vayamos a tener una entrevista de trabajo, hay que procurar elegir bien la ropa que vamos a ponernos y arreglarnos adecuadamente para tal ocasión.

Arreglarse no tiene porqué significar que debamos ir vestidos siempre con traje y corbata. Ya comentamos en un anterior artículo que la clave puede estar en investigar previamente sobre la imagen de la empresa para la que vamos a ser entrevistados, con el fin de averiguar qué tipo de vestimenta suelen emplear habitualmente los trabajadores de dicha empresa y adecuarnos a ella.

Otros expertos recomiendan que seamos naturales, que nos mostremos tal y como somos, siempre y cuando estemos dentro de unos cánones y una lógica que refleje la imagen de profesionalidad y seguridad que queremos transmitir a nuestros entrevistadores. Tal vez el truco pueda estar en mezclar ambas técnicas: ceñirnos a la imagen de la empresa pero dándole nuestro toque personal.

A continuación, os proporcionamos unos cuantos consejos sobre qué hacer y qué no hacer a la hora de decidir cómo vestirnos para realizar una entrevista de trabajo. No es nuestra intención imponer unas ideas preconcebidas, simplemente mostramos estos consejos a modo de sugerencias que podéis utilizar o no según creáis conveniente. En todo caso, os deseamos la mayor de las suertes y esperamos poder ayudaros a acertar en esta decisión tan complicada.

​ Consejos y Recomendaciones

  • Vestir siempre impecablemente: la ropa que llevamos dice mucho de nosotros, por eso, es esencial que vistamos siempre de manera correcta, que empleemos un tipo de vestimenta que transmita seriedad y confianza. Nuestra ropa revela muchos aspectos de nuestra personalidad, por tanto, no es recomendable vestir demasiado informalmente porque, de lo contrario, este estilo tan casual puede transmitir ideas preconcebidas a los entrevistadores, tópicos y prejuicios que no juegan a nuestro favor.
  • Adáptate al estilo de la empresa: sabiendo que debemos vestir de manera adecuada, el siguiente paso es elegir qué ponerse exactamente. Ahí es donde entra la cultura de la empresa para la que estamos siendo entrevistados. Investiga qué tipo de ropa suelen emplear los trabajadores de dicha compañía, el vestuario que más se repite comúnmente y que por tanto, representa el punto de vista de la empresa en este asunto. Lo ideal sería que conocieras a alguien que trabajara dentro de la compañía y que pudiera informarte pero, si no fuera así, puedes buscar a través de Internet o mirar el sitio web corporativo para ver si te ofrece ciertas pistas al respecto.
  • Usa ropa con la que te sientas cómodo: hablamos tanto de comodidad “física” como “mental”, es decir, utilizar ropa que nos quede bien, ni demasiado ajustada, ni demasiado suelta, pero también con la que nos sintamos a gusto mentalmente, que no tengamos la sensación de ir disfrazados o de que estamos representando un papel con el cual no nos sentimos identificados. Dentro de que tenemos que procurar transmitir una cierta imagen de profesionalidad, podemos jugar con ciertos elementos que nos permiten ser nosotros mismos y actuar de forma natural.
  • El traje siempre a medida: haciendo referencia al punto anterior, decir que si decides ponerte traje el día de la entrevista, elige uno que te quede como anillo al dedo. Es decir, que esté hecho a tu medida, perfectamente ajustado a tu cuerpo, ni muy apretado, ni muy holgado y a poder ser, trajes actuales, que estén dentro de la moda que se lleva en cada momento. Aparecer con un traje que te queda grande, demasiado estrecho o que se considera bastante anticuado, puede transmitir el efecto contrario a la imagen favorable que deseamos proyectar a nuestros entrevistadores.
  • Zapatos cómodos y bien limpios: ponerte zapatos en una entrevista de trabajo es casi una cuestión obligatoria, sin embargo, dentro de eso, recomendamos utilizar zapatos que nos resulten cómodos, así como llevarlos perfectamente limpios. No hay nada más incómodo que unos zapatos que nos estén demasiado prietos, hasta el punto que nos duelan los pies al llevarlos y se nos note en la cara, por eso, es esencial llevar un calzado realmente confortable. También transmite una imagen nefasta el llevar los zapatos sucios, llenos de polvo, manchones o cubiertos de barro, es algo que probablemente percibirán los entrevistadores y tomaran buena nota del detalle. Por último, a la hora de elegir zapatos, se suele recomendar llevar mejor calzado completamente cerrado, con respecto a llevar sandalias o modelos similares.
  • Camisa mejor que camiseta: tanto si eres hombre como si eres mujer, se recomienda utilizar camisas en lugar de camisetas. Las camisas siempre dan una mayor sensación de seriedad, de profesionalidad, por tanto, en estos casos recomendamos no jugárnosla innecesariamente. Es verdad que, en el caso de las mujeres, hay mucha más variedad a la que acudir a la hora de elegir prendas de este estilo, no obstante, recomendamos utilizar mejor la manga larga o, en su defecto, la manga francesa, mucho mejor que la manga corta y sobre todo, que las prendas con tirantes. Evitar también llevar prendas muy ajustadas.
  • Acude a los pantalones clásicos: a la hora de elegir pantalones, no conviene hacer probaturas, es mejor acudir a los pantalones de vestir de toda la vida, evitando prendas demasiado modernas como los llamados pantalones de pescador, los “piratas”, mallas, calentadores o prendas similares. El caso de los pantalones vaqueros es un punto y aparte, algunos expertos no los recomiendan y otros sí, pero sólo en determinados casos. Sea como fuere, dependería de la cultura de empresa de la que estemos hablando.
  • Evitar las minifaldas: como ya hemos comentado antes, es obvio que las mujeres tienen muchas más opciones entre las que elegir a la hora de decantarse por un tipo de prendas u otras, en lo que se refiere a cómo vestir para una entrevista de trabajo. Dentro de esta máxima, recomendaríamos evitar las minifaldas y cualquier otra prenda que sea demasiado ajustada. Por otro lado, si eliges vestir una falda o un vestido, es conveniente que uses medias, incluso aunque sea verano o haga bastante calor.
  • Escoge bien tu abrigo: si la entrevista tiene lugar entre otoño e invierno o simplemente, si hace suficiente frío como para que tengas que acudir con el abrigo puesto, procura elegir bien el tipo de abrigo que utilizas. Es preferible elegir siempre abrigos formales, que transmitan una imagen de seriedad y profesionalidad. Por eso, recomendamos no emplear prendas deportivas ni tampoco cazadoras de cuero, ya que tienen un toque informal que no es del todo adecuado para este tipo de citas.
  • Elige bien los colores: hasta ahora hemos hablado de las diferentes prendas que podemos utilizar para vestirnos pero no habíamos dicho nada de los colores de dichas prendas, siendo un aspecto igual de importante. Se suele recomendar utilizar colores clásicos, ligeramente apagados, pero no demasiado. Por ejemplo, mejor vestir en un tono azul oscuro o gris que en uno negro, puesto que el color negro puede transmitir una imagen demasiado sobria y tampoco queremos “pecar” de serios. Si consideras que el color negro te favorece especialmente, puedes utilizarlo pero procura combinarlo con otra prenda de un color más claro puesta cerca de tu cara para, de este modo, contrarrestar con algo de alegría y claridad esa imagen apagada que transmite el negro. Un traje azul o gris con una camisa blanca sería una buena combinación para una entrevista de trabajo con una empresa de corte más formal, a tenor de lo que hemos comentado.
  • Toda nuestra ropa bien planchada: otro aspecto que no debemos descuidar es el hecho de llevar toda nuestra ropa perfectamente planchada. Por eso, conviene que elijamos con suficiente antelación la ropa que vamos a utilizar el día de la entrevista para que podamos dejarla bien preparada, es decir, totalmente planchada, limpia y doblada, lista para ponérnosla cuando llegue el momento y así acudamos a nuestra cita completamente impecables.
  • Cuidado con los complementos: no se trata de que no puedas utilizar complementos en una entrevista de trabajo sino que decidas cuales son los más adecuados para este tipo de ocasiones. Por ejemplo, si decides acudir con bolso a la entrevista, es conveniente que elijas un bolso discreto, con un estilo clásico y formal, mejor eso que llevar un bolso demasiado moderno o cualquier modelo que pueda llamar demasiado la atención. En el caso de los hombres, complementos como el reloj y el cinturón sí están recomendados, siempre y cuando sean modelos clásicos y discretos.
  • Utiliza una cartera para llevar tus documentos: un complemento que no puede faltar en una entrevista de trabajo es una buena cartera o en su defecto, un bolso que no sea muy grande, en el que guardar todos los documentos que vayamos a llevar a dicha entrevista, es decir, nuestro currículum vitae, los distintos certificados que poseamos, el informe de la vida laboral o lo que creamos oportuno. Eso sí, elijamos lo que elijamos, debe ser un complemento discreto, que no llame la atención y que nos permita conservar los documentos perfectamente, sin necesidad de tener que doblarlos. Este consejo vale tanto para mujeres como para hombres ya que es mejor tener todo bien guardado a llevarlo en las manos o de cualquier forma. También podríamos optar por una simple carpeta, sin embargo, usar una cartera, un bolso o un bonito maletín de ejecutivo siempre da una mejor imagen y, de paso, nos permite tener las manos ocupadas mientras esperamos a que nos hagan la entrevista, evitando realizar gestos con las manos que puedan delatar nuestro estado de nerviosismo.
  • Joyas y tatuajes: algunas mujeres están acostumbradas a lucir joyas en su día a día, sin embargo, para este tipo de ocasiones, les recomendaríamos que lleven puestas las justas, es decir, unos pendientes, algún anillo y poco más. Como siempre, aconsejamos no ponerse joyas o complementos que sean demasiado llamativos y que puedan desviar la atención de los entrevistadores. En el caso de los hombres, no se recomienda acudir con joyas puestas. Lucir “piercings” tampoco es recomendable tanto para hombres como mujeres, así como tampoco lo es enseñar nuestros tatuajes. Aconsejamos quitarse los pírsines para las entrevistas de trabajo y mantener ocultos los tatuajes que tengamos, siempre que sea posible.
  • No trates de lucirte: por mucho que te guste estar a la moda y creas que entiendes de tendencias, es mejor que no aproveches las entrevistas de trabajo para demostrar tus conocimientos sobre moda. Este tipo de citas no son el mejor marco para tratar de lucirnos, de hecho, actuar así podría acabar jugando en nuestra contra, generando cierta impresión presuntuosa y desviando la atención del entrevistador en aspectos ajenos al puesto de trabajo para el que estamos siendo entrevistados, aspectos que no tienen por qué ser positivos ni beneficiarnos. Hay pequeñas excepciones, como por ejemplo, el caso de puestos de trabajo relacionados con el mundo de la moda (tiendas de ropa, grandes almacenes, etc.) u oficios relacionados con el mundo de las artes, en donde sí podría jugar a tu favor saber vestir elegantemente.
  • Cuida tu imagen e higiene corporal: de poco sirve que acudamos a una entrevista de trabajo vestidos de manera impecable si luego el resto de nuestra imagen corporal no está a la altura. Es decir, es esencial que vayamos perfectamente peinados y que luzcamos un corte de pelo que nos favorezca pero sin ser demasiado estrambótico o moderno. Los hombres también deberían ir bien afeitados. Por supuesto, nuestra higiene personal siempre ha de ser la adecuada y más si acudimos a una cita de esta relevancia.
  • Consejos de belleza para las candidatas: es normal y aconsejable que las mujeres se maquillen un poco para acudir a una entrevista de trabajo pero no lo es tanto que el maquillaje resulte exagerado. Se trata de emplear un maquillaje básico que resalte tu belleza natural y que te ayude a sentirte más segura sin llegar a ser excesivo. También puedes pintarte las uñas si crees que este detalle te favorece pero mejor no pintarlas con colores demasiado llamativos. Hablando de las uñas, es conveniente también mantenerlas bien limpias y cuidadas ya que, de lo contrario, puedes transmitir una imagen nefasta. Por último, no se suele recomendar emplear perfumes ni fragancias a la hora de acudir a una entrevista de trabajo pero si decides utilizarlas, procura que sean siempre sutiles, evitando olores empalagosos o ligeramente cargantes.
  • No repitas la ropa de una entrevista a otra: a veces tenemos que efectuar varias entrevistas para una misma oferta de trabajo, dentro de lo que sería el proceso de selección de una empresa concreta. En estos casos, no conviene aparecer en dichas entrevistas con la misma ropa, ya que es muy probable que los entrevistadores se den cuenta y este simple detalle puede restarnos puntos. Esto no significa que no puedas vestir siguiendo el mismo estilo, puedes utilizar un conjunto similar pero empleando prendas diferentes y a ser posible, variando un poco los colores. Prueba a ponerte una camisa de otro color, una corbata diferente, elige una nueva chaqueta, etc. Unos pequeños cambios en tu vestimenta provocarán que transmitas una apariencia totalmente distinta a la que mostraste en la anterior entrevista, aún cuando repitas alguna prenda (por ejemplo, los zapatos o incluso, los pantalones). Se trata de jugar con los colores y con las prendas más reconocibles para conseguir esa nueva apariencia que no levante “sospechas”.

De todo lo anterior, podemos concluir que es fundamental ir bien vestido a una entrevista de trabajo ya que nuestra imagen personal dice mucho de nosotros y si transmitimos una impresión nefasta a los entrevistadores, será muy complicado que nos seleccionen finalmente para el puesto de trabajo, por mucho que nuestras habilidades y aptitudes individuales puedan ser las idóneas para el perfil que intentan cubrir.

Lo ideal sería mostrarnos naturales, presentarnos tal y como somos, siempre y cuando consigamos transmitir una imagen profesional, una imagen que inspire seguridad, que inspire confianza. Recuerda que debes sentirte cómodo con la ropa que lleves puesta, para ello lo mejor es emplear un conjunto que vaya acorde con el estilo de la empresa para la que vas a ser entrevistado y que, al mismo tiempo, encaje con tu personalidad y gustos individuales.

Ante la duda, el estilo formal y prudente siempre predomina sobre algo más casual. Cuidar hasta el más mínimo detalle siempre suele ser garantía de éxito y más en este tipo de situaciones. Sólo nos queda desearos la mayor de las suertes y emplazaros a nuestro próximo artículo.

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